Introducción
Qué es Apophenian y qué lo hace distinto
Apophenian es un entorno de escritura para tus trabajos y productos académicos en ciencias sociales y humanidades. A diferencia de un procesador de textos, pensado para el documento final, Apophenian organiza el proceso: registra tu tiempo de trabajo, el estado de cada apartado y la evolución de tu escritura, y hace visibles las relaciones entre conceptos, fuentes y apartados de tu investigación.
Se inspira en el modelo de Scrivener (estructura por apartados, corcho de ideas, carpeta de recursos, compilación de avances), adaptado al trabajo académico. Todo el trabajo se guarda en tu navegador. MentorIA puede usar un modelo local (Ollama o LM Studio) InferNode del Laboratorio IBERO o una API externa compatible con OpenAI. Las dos opciones externas solicitan autorización en cada revisión antes de enviar el apartado y su contexto.
El nombre nombra un fenómeno: la apofenia es la tendencia a percibir conexiones. La vista Apophenia muestra tanto los vínculos de tu investigación como su ausencia, para que puedas preguntarte cuáles conexiones son reales y cuáles faltan por tender.
Escribes en cualquier orden
Redacta los apartados en el orden que quieras. La app respeta la escritura no lineal.
Acompañamiento, no vigilancia
Los registros de tiempo existen para que veas tu propio proceso, no para vigilarte.
Privacidad por defecto
Tus datos viven en tu navegador. Nada se envía a la nube ni a servidores de la app.
La IA señala y pregunta
Apophenian le pide a MentorIA que no redacte por ti, solo que pregunte para afinar tu escritura. Es la regla que la app le impone al modelo.
Requisitos
Lo que necesitas antes de empezar
Apophenian funciona dentro del navegador, sin instalar nada. Aun así, para que todo opere bien conviene cumplir estos puntos.
Indispensable
- Chrome o Edge de escritorio, en Mac o en Windows, da igual cuál de los dos sistemas. Es para la computadora, no para el teléfono ni la tableta: Apophenian usa funciones de guardado de archivos que hoy solo existen en esos dos navegadores de escritorio. Y aunque abrieras la dirección en el teléfono, no verías tu trabajo: la sincronización de Chrome lleva marcadores, contraseñas e historial entre tus dispositivos, pero no lleva lo que los sitios guardan, que es justo donde vive tu documento. Iniciar sesión con la misma cuenta no cambia eso.
- Siempre el mismo equipo y el mismo navegador. Tu trabajo se guarda en el navegador de esa computadora, no en internet, y cada navegador guarda lo suyo: lo que escribas en Chrome no aparece en Edge, aunque sea la misma computadora y la misma dirección. Elige uno el primer día y quédate con él.
- Abrir siempre desde la misma dirección. Entra por el mismo enlace web (o el mismo archivo local) cada vez, para que la app encuentre tu trabajo.
- Una sola pestaña por documento. Si abres el mismo documento en dos pestañas, la segunda te avisará y dejará de guardar para no borrar lo que hiciste en la primera.
Recomendado: instálala como aplicación
Apophenian se puede instalar como una aplicación de escritorio, tanto en Mac como en Windows. No descarga nada: el navegador la abre en su propia ventana, con su icono, sin barra de direcciones ni pestañas ajenas al lado. Así es más difícil perderla entre veinte pestañas y más difícil abrir dos a la vez.
- En Chrome: el icono de instalación aparece a la derecha de la barra de direcciones. Si no lo ves, menú de tres puntos → Enviar, guardar y compartir → Instalar página como aplicación.
- En Edge: menú de tres puntos → Aplicaciones → Instalar este sitio como una aplicación.
La aplicación instalada usa el almacenamiento del navegador desde el que la instalaste. Si la instalas en los dos, tendrás dos Apophenian con contenidos distintos, así que instala solo en el navegador que hayas elegido.
Opcional, según lo que uses
- Ollama o LM Studio, si quieres usar MentorIA mayéutica. Son programas gratuitos que instalas aparte en tu computadora y hacen que la IA corra en local. Sin ellos, MentorIA sigue funcionando con reglas locales de apoyo.
- Zotero, si gestionas tus fuentes ahí. Puedes importar tus referencias a Apophenian con un archivo CSL JSON o .ris.
- Una carpeta de OneDrive, recomendada para la copia de seguridad automática y para compartir tu proyecto con tu supervisión.
Conectar MentorIA
Configurar el modelo local en LM Studio
Esta es la parte más técnica de Apophenian, y también la única que se hace una sola vez. Después de dejarlo configurado no vuelves a tocarlo: basta con abrir LM Studio antes de pedir una revisión.
Es opcional. Apophenian funciona completo sin esto; lo único que cambia es que las revisiones se hacen con reglas locales en lugar de con un modelo de lenguaje. Si tu computadora tiene 8 GB de memoria o menos, lee primero la tabla de tamaños del paso 2 antes de descargar nada.
La idea es sencilla. LM Studio guarda el modelo de lenguaje en tu computadora y abre una puerta local para que otros programas le hablen. Apophenian toca esa puerta. Lo que vas a hacer es abrir la puerta y copiar sus señas: la dirección y el nombre del modelo.
La animación recorre los cuatro puntos. Abajo están explicados uno por uno.
Paso a paso en LM Studio
- Instala LM Studio desde lmstudio.ai y ábrelo. Es gratuito.
- Descarga un modelo del tamaño que aguante tu equipo. En la lupa de búsqueda
eliges uno y esperas a que baje. Ocupan varios gigabytes, así que conviene hacerlo con
buena conexión y una sola vez. Lo que manda es la memoria RAM de tu computadora,
no el disco: el modelo se carga entero en memoria mientras responde. Junto a cada
modelo, LM Studio muestra su tamaño en gigabytes; ese número tiene que caber holgado
en tu RAM, porque el sistema y el navegador ya están usando una parte.
Memoria del equipo Qué buscar Qué esperar 8 GB Modelos de 3B o 4B en versión Q4, de unos 2 a 3 GB Funciona, pero lento y con preguntas más simples. Cierra otros programas antes. 16 GB Modelos de 7B u 8B en Q4, de unos 4 a 5 GB Es el punto cómodo: respuestas en menos de un minuto. 32 GB o más Modelos mayores, de 14B en adelante Preguntas más finas, si tienes paciencia con la descarga. La Q del nombre es la cuantización: qué tanto se comprimió el modelo. Q4 es el punto habitual, ocupa casi la mitad que la versión sin comprimir y la diferencia apenas se nota para lo que MentorIA hace, que es preguntar, no redactar.
- Abre la pestaña Developer. Es el icono >_ de la columna izquierda, el segundo empezando por arriba. Dentro, elige Local Server.
- Enciende el servidor. Arriba hay un interruptor. Al activarlo, donde decía Stopped debe decir Status: Running en verde. Este es el paso que más se olvida: si está apagado, Apophenian no encuentra nada.
- Carga el modelo con Load Model y espera a que su tarjeta muestre READY. Mientras diga CARGANDO todavía no responde.
- Copia las dos señas. La dirección que aparece en Reachable at (normalmente http://127.0.0.1:1234) y el nombre exacto del modelo que aparece en su tarjeta, del estilo qwen/qwen3.6-35b-a3b.
Paso a paso en Apophenian
- Ve a Configuración → MentorIA mayéutica: conexión de IA.
- En Motor elige LM Studio.
- En Dirección local pega la dirección de LM Studio. Si es la de siempre, ya viene puesta.
- Pulsa Probar conexión. Si todo está bien, verás Conectado en verde, con la lista de modelos instalados, y podrás elegir el tuyo en el campo Modelo.
- Comprueba que el estado diga Configurado y te muestre a qué dirección irán tus borradores.
A partir de ahí, el botón MentorIA del escritorio genera revisiones de verdad en lugar de las simuladas. Si algún día LM Studio está cerrado, Apophenian te lo dice y vuelve a la revisión con reglas locales, sin perder nada.
La revisión se queda, y el registro dice qué dijo
Cada revisión que pides se guarda con su apartado: si cambias a otro y vuelves, ahí sigue, con la fecha en que se generó y el modelo que la produjo (o la advertencia de que fue la revisión simulada con reglas locales, sin modelo de lenguaje). Debajo hay un campo, ¿Qué hiciste con esto?, para que anotes en una línea lo que decidiste: atendí la primera sugerencia, descarté la segunda y por qué, esta pregunta la dejo para el capítulo siguiente. Y dos botones, Guardar en Notas y Guardar en el diario, por si quieres conservarla junto a tu trabajo o junto a tu reflexión.
Eso es también lo que cambia el registro de uso de IA, que exportas desde Configuración. Antes era una tabla de fechas: constaba que usaste MentorIA, no qué te aportó. Ahora cada entrada lleva de dónde vino la revisión (modelo local, servicio externo o reglas locales), qué se le pidió exactamente, qué contestó ordenado en sus cuatro secciones (Fortalezas, Debilidades, Sugerencias, Preguntas) y qué anotaste que hiciste con ello. Esa última línea es la que distingue documentar el uso de justificarlo, y es lo que un comité puede leer sin tener que creerte.
El registro viaja en la copia que compartes con tu supervisión. De los apartados que publicas, ella ve lo mismo que tú: qué te señaló MentorIA y qué decidiste. De los que no publicas, ve solo que consultaste a MentorIA, cuándo y con qué modelo: la crítica de un borrador que no le enviaste no viaja. En el diario no viaja nada: sigue siendo privado.
Si algo no conecta, la sección Cuando algo no sale como esperabas cubre los tres motivos habituales, incluido el permiso de red local que Chrome pide la primera vez.
Guía de inicio rápido
Tus primeros diez minutos
Sigue estos pasos una sola vez para dejar la app lista, y estarás escribiendo enseguida.
Si prefieres una hoja suelta para empezar, o para repartir en clase, hay dos, de una página cada una: Primeros pasos, con lo mínimo para quien escribe y para quien supervisa (también en PDF, listas para imprimir).
- Abre Apophenian en Chrome o Edge de escritorio desde la dirección que te compartieron.
- Elige el tipo de documento. La primera vez, la columna izquierda te ofrece tres plantillas: tesis de posgrado, protocolo de investigación y ensayo académico. Al elegir una se crean sus apartados y su guía de escritura. Después podrás agregar y borrar apartados con libertad.
- Ponle nombre. Justo encima de la lista de apartados hay un campo de título: escríbelo ahí. Es el nombre con el que aparecerá tu documento y el que llevarán las portadas de lo que exportes.
- Ve a Configuración (pestaña de arriba) y escribe tu nombre y el de tu supervisión.
- Activa la copia de seguridad. En Configuración → Copia de seguridad automática, elige una carpeta (de preferencia tu carpeta de OneDrive). A partir de ahí, la app guarda un respaldo cada vez que trabajas.
- Vuelve al Escritorio y elige un apartado. Presiona Iniciar en el cronómetro y empieza a escribir. Todo se guarda solo, al momento.
- Exporta tu proyecto una primera vez. En Configuración → Gestión de datos → Exportar proyecto se abre el selector de archivos para que elijas dónde guardarlo: ese archivo es tu salvavidas, así que ponlo donde vayas a encontrarlo (tu carpeta de la tesis, o una sincronizada). Cuando eliges el sitio así, Apophenian comprueba que el archivo se escribió de verdad, y podrá apoyarse en él después. Repítelo con regularidad.
Tus documentos
Plantillas, portafolio y varios documentos a la vez
Apophenian no supone que escribes una tesis. Al crear un documento eliges su plantilla, y la plantilla define los apartados con los que empiezas y la guía de escritura de cada uno.
- Tesis de posgrado: introducción, marco teórico, revisión de literatura, marco metodológico, análisis de datos y referencias.
- Protocolo de investigación: planteamiento del problema, objetivos y preguntas, justificación, estado de la cuestión, marco teórico conceptual, estrategia metodológica, cronograma y viabilidad, y referencias. La diferencia de fondo con la tesis está en el tiempo verbal de la estrategia metodológica: en un protocolo se escribe en futuro, porque es un plan y no un informe.
- Ensayo académico: introducción y tesis, desarrollo argumentativo, objeciones y contraargumentos, conclusión y referencias.
La plantilla es una semilla, no una jaula: una vez creada, agregas apartados con + Nuevo apartado y borras cualquiera con la × que aparece al pasar el cursor, incluidos los que vinieron de la plantilla. Renombrar con doble clic funciona en los que creaste tú. Al crear o renombrar, el nombre se escribe en un cuadro de la propia Apophenian, no en el del navegador: si alguna vez marcaste «no volver a mostrar» en un aviso del navegador, esto seguirá funcionando igual. Si borras un apartado por error, la barra Deshacer de abajo lo devuelve entero.
El portafolio y el conmutador
La columna izquierda se llama Portafolio y encabeza con dos controles: el selector del documento abierto y su título. Desde el selector cambias entre tus documentos y creas uno nuevo con + Documento nuevo…, que es lo que te permite llevar, por ejemplo, un ensayo para una materia y un protocolo para otra sin que se mezclen. Al cambiar de documento la aplicación se recarga: es normal, y es la manera de no arrastrar nada de un documento a otro.
En Configuración, el primer recuadro lista todos tus documentos con lo que ocupa cada uno, y permite abrirlos o borrarlos.
Borrar un documento exige exportarlo antes
Si el documento tiene contenido, Apophenian no lo borra mientras no exista una exportación posterior a tu último cambio. No es un capricho: el archivo .json es lo único que permite recuperarlo. Un documento vacío, en cambio, se borra con una sola confirmación, porque no hay nada que perder.
El espacio del navegador
Bajo la lista de documentos hay una barra con el espacio ocupado. Te dice cuánto ocupan tus textos, cuánto tus materiales adjuntos, y qué parte es del total que ofrece este navegador, que suele medirse en gigabytes. No es algo que haya que vigilar a diario: al pasar del 80 % la aplicación avisa y aconseja exportar y borrar lo terminado. Que sobre espacio no quita que haya que exportar: el espacio es del navegador, y el navegador se puede vaciar.
Funciones
Las siete vistas y todo lo que hacen
Apophenian se organiza en siete vistas, que cambias desde las pestañas de arriba. Esta es la barra que verás siempre, con el mismo aspecto en cada pantalla.
- 1Logo y firma. Vuelven siempre al inicio de la app; la firma resume su propósito.
- 2Pestañas de vistas. Cambias entre las siete pantallas. La pestaña activa se pinta de violeta.
- 3Modo claro y oscuro. El botón redondo alterna el tema visual de la app.
- 4Presentación y Exportar avance. Atajos siempre a la mano, se explican en la sección 5.
Escritorio: donde escribes y relacionas
Es la vista principal y la que más usarás. A la izquierda está el manuscrito (la lista de apartados y las carpetas de investigación); al centro, el editor de texto con su barra de herramientas; a la derecha, un panel que puedes abrir para revisar, comentar o consultar sin salir de tu texto.
- 1Portafolio. Tus apartados y, debajo, las carpetas de Notas y Materiales de investigación. Al pie, la luz de presencia (tú y tu dirección).
- 2Cronómetro, estado y meta. Presiona Iniciar al escribir; elige el estado del apartado y una meta en palabras o en tiempo.
- 3Barra de formato. Títulos, negritas, resaltado, imagen, cita, nota al pie y lectura en voz alta.
- 4Editor. Escribes aquí. Todo se guarda solo, al momento, sin botón de guardar.
- 5Panel lateral. Alterna entre Comentarios, Todos los comentarios, MentorIA mayéutica, Conceptos, Contextos, Diario de investigación o espejear otro apartado.
Tus apartados no son fijos
El manuscrito empieza con seis apartados (Introducción, Marco teórico, Revisión de literatura, Marco metodológico, Análisis de datos y Referencias), pero puedes moldearlo: con + Nuevo apartado agregas los que tu trabajo necesite, y cada apartado se puede renombrar o eliminar. El botón del extremo izquierdo de la barra superior oculta y muestra todo el panel del proyecto, por si quieres más espacio para escribir.
Las señales de cada apartado
En el manuscrito, cada apartado muestra unos signos pequeños que resumen su estado sin que tengas que abrirlo. Conviene saber leerlos: son el tablero de tu propio avance.
- 1El icono del mentor. A la izquierda del nombre. Indica el perfil de MentorIA asignado a ese apartado: pluma para redacción y estilo, libro para teoría, comillas para literatura y fuentes, lupa para metodología, barras para análisis de datos y caja para gestión documental. Se cambia en Configuración.
- 2El punto de estado. Junto al nombre, del tamaño de un punto de la i. Gris es Borrador, naranja Listo para revisión, turquesa Revisado y violeta Terminado. Para cambiarlo, haz clic derecho sobre el apartado en el binder y elige en el menú.
- 3El globo naranja con número. Cuántos comentarios de tu supervisión siguen sin resolver en ese apartado. Desaparece solo, cuando los marcas como resueltos. Si no hay ninguno pendiente, no aparece.
- 4El clip con número. Cuántos recursos guardaste en ese apartado, sumando materiales de investigación y notas. No es un adorno: es un botón. Al presionarlo se despliega la lista ahí mismo, y los abres sin salir de tu texto.
- 5El conteo de palabras. Las palabras que lleva ese apartado en este momento.
- 6El tiempo, en horas y minutos. El tiempo acumulado que has trabajado ahí. La h del final te recuerda la unidad, porque 4:11 h son cuatro horas y once minutos, no cuatro minutos. Si pasas el cursor por encima, la app te lo dice con todas sus letras. Y si aparece un punto violeta al lado, el cronómetro está corriendo ahí en este momento.
- 7La barra de avance. Debajo de todo, qué tan cerca estás de la meta que fijaste para ese apartado, ya sea en palabras o en tiempo.
Hay una señal más que solo verás en los apartados que tú creaste: una × al final del nombre para eliminarlos. Los seis apartados de origen no la tienen. En los que agregaste, además, el doble clic sobre el nombre te deja renombrarlos.
El cronómetro, los estados y las fechas
Cada apartado tiene su propio cronómetro. Solo corre uno a la vez y acumula el tiempo entre sesiones: es lo que registra tu constancia. Junto a él ves el tiempo registrado y la meta, que puede medirse en palabras o en tiempo dedicado.
El estado del apartado (Borrador, Listo para revisión, Revisado o Terminado) se cambia con clic derecho sobre el nombre del apartado en el binder: aparece un menú con las cuatro opciones. El punto de color al lado del nombre refleja el estado al instante.
También puedes fijar una fecha de inicio y un deadline para cada apartado desde ese mismo menú contextual (opción Fechas del apartado…). El deadline del manuscrito completo se configura en Configuración. Esas fechas alimentan la línea del tiempo del Tablero.
La barra de formato, herramienta por herramienta
- Texto, Título, Subtítulo, Sub-subtítulo: convierten el párrafo en un nivel de encabezado.
- N, K, S: negritas (Ctrl+B), cursivas (Ctrl+I) y subrayado (Ctrl+U).
- Resaltar: marca en amarillo el texto seleccionado; vuelve a presionar para quitarlo.
- Imagen: inserta una imagen (también puedes pegarla con Ctrl+V).
- Citar (Alt+C, Option+C en Mac): abre tu biblioteca de Zotero con un buscador, para encontrar la referencia escribiendo autor o título e insertarla en el punto donde estás. Antes de elegirla puedes decidir la forma, entre paréntesis, (Miles et al., 2014), o narrativa, Miles et al. (2014), cuando el autor forma parte de tu frase, y escribir la página: 23 da p. 23 y 23-25 da pp. 23–25. La lista te muestra la cita tal como va a quedar. Cada cita empieza de nuevo entre paréntesis y sin página.
- Nota al pie: coloca una nota al pie en el punto donde estás.
- Leer: lee en voz alta el texto seleccionado, o todo el apartado.
- Quitar formato: deja el texto seleccionado en limpio.
La barra de referencias
Sobre la barra de formato aparece una franja con el número de referencias del proyecto y tres acciones: insertar las referencias del proyecto al final del apartado, ordenarlas alfabéticamente e importar referencias desde un archivo.
Para lo último, en Zotero: clic derecho en la colección, Exportar colección, y elige el formato CSL JSON, que es el que separa mejor autor, editor, año y tipo de documento. También se acepta .ris, útil cuando el archivo viene de una base de datos (Scopus, JSTOR, EBSCO) sin pasar por Zotero. Apophenian arma cada entrada en APA con las convenciones del español, y registra autores y año como referencias del proyecto, de modo que después puedas citarlas desde el buscador. La cita sigue APA según cuántos firman: un autor, (Latour, 2005); dos, con «y», (Berger y Luckmann, 2002); tres o más, con «et al.» desde la primera vez, (Miles et al., 2014). Si ya habías importado una colección con una versión anterior, vuelve a importar el mismo archivo: las referencias que ya estaban se completan sin duplicarse. Las citas que ya pusiste en el texto no cambian solas. Si lo que quieres es el formato exacto del estilo que configuraste en Zotero, no importes: arrastra la colección al texto.
La guía de escritura
Debajo de la barra de formato, fija sobre el área de texto, hay una franja de orientación específica para cada apartado. Incluye dos cosas:
- El tiempo verbal recomendado para ese apartado: presente para la introducción y el marco teórico, pasado para la metodología, una combinación en la revisión de literatura y en el análisis.
- Tres tips de escritura relacionados con la función de esa sección en tu documento: economía de palabras, estructura del argumento, relación con el marco teórico, etc.
- Una descripción del apartado: qué función cumple en el documento y qué preguntas deberías responder al redactarlo.
La franja se queda visible aunque el texto crezca, y desaparece en el modo Enfoque.
Si ya no la necesitas, puedes plegarla: el botón Ocultar, al final de la fila de consejos, la retira entera y le devuelve ese espacio al texto. Para traerla de vuelta está el botón Guía, el último de la barra de formato. Apophenian recuerda tu preferencia entre sesiones, así que si la ocultas se queda oculta hasta que la pidas otra vez. La guía orienta al empezar un apartado; que siga en pantalla tres horas después es otra cosa, y por eso se puede quitar.
Lo único que no se pliega es el botón Insertar estructura sugerida, cuando el apartado lo ofrece: ese no es un consejo sino una acción sobre tu texto, y perderlo sin aviso sería perderlo de verdad.
Materiales de investigación
En la carpeta del mismo nombre guardas archivos de cualquier tipo: PDF, imágenes, audio o enlaces. Con la opción Guardar en los archivas en el apartado al que pertenecen, y el clip del binder los abre sin que salgas de tu texto. Un PDF se lee con Vista previa; una foto se abre en grande con un clic en su miniatura, ajustada a la ventana, y Tamaño real (o otro clic sobre ella) la muestra a su tamaño para leer los detalles, como un pizarrón o una página fotografiada. Se cierra con Esc.
Notas, conceptos y contextos: anotar también el proceso de investigación
Las carpetas Notas, Conceptos y Contextos se abren a pantalla completa desde el binder y sirven para registrar el proceso de investigación: notas de lectura, definiciones conceptuales y marcos contextuales. Al pie de cada una hay un botón Comentarios de esta sección que despliega un hilo de comentarios propio, sin ancla a ningún párrafo en particular, pensado para las observaciones generales sobre esa área de trabajo. Los comentarios aquí siguen las mismas reglas que los del manuscrito: los ves en el panel lateral bajo Todos los comentarios, los puedes marcar como resueltos y los tuyos los puedes eliminar.
Los seis perfiles de MentorIA
MentorIA no hace la misma pregunta en todos lados. Cada apartado tiene su propio perfil, porque no se piensa igual una introducción que un análisis de datos. Todos trabajan con los mismos gestos: clarificar, fortalecer, poner a prueba, explorar y ayudarte a decidir.
Introducción
Clarifica: ¿cuál es el problema, en una frase? Pone a prueba si los objetivos responden a las preguntas y si la justificación los sostiene.
Marco teórico
Clarifica cómo defines cada categoría, explora su diálogo con los autores y pone a prueba las tensiones entre conceptos. Señala vacíos; no dicta la teoría.
Revisión de literatura
Explora el mapa del campo y pone a prueba tu posicionamiento: qué vacío abre tu aporte y dónde te sitúas. Invita a explicitar lo implícito.
Marco metodológico
Pone a prueba la coherencia: si el enfoque responde a tus preguntas y si las técnicas alcanzan tu corpus. Señala los saltos entre pregunta y método.
Análisis de datos
Pone a prueba la evidencia: si cada hallazgo se sostiene en un dato. Clarifica qué dice el dato y qué interpretas tú. No concluye por ti.
Referencias
Clarifica el aparato crítico: si cada cita tiene su referencia y si coinciden citas y lista. Fortalece la consistencia del formato APA.
Sus respuestas llegan siempre en cuatro secciones: Fortalezas, Debilidades, Sugerencias y Preguntas. En Sugerencias te indica qué trabajar, nunca cómo decirlo. Puedes editar el perfil de cada apartado en Configuración → MentorIA mayéutica por apartado.
Cada revisión queda anotada en un registro exportable con fecha, apartado, motor, modelo y palabras del borrador, como apoyo a la transparencia académica.
El panel lateral: escribir sin salir a buscar
Esta es la diferencia más práctica entre Apophenian y un procesador común, y conviene detenerse en ella.
Piensa en cómo trabajas hoy. Estás redactando el análisis de datos y necesitas recordar cómo definiste una categoría en el marco teórico. En Word o en Google Docs tienes que salir: buscar el archivo, abrir otra ventana, acomodar las dos a medias en la pantalla, encontrar el párrafo, leerlo y volver. Cuando regresas, la frase que ibas a escribir ya se disolvió. No es un problema de tiempo, es un problema de hilo: cada salida cobra un peaje de atención, y en la escritura de investigación ese peaje se paga muchas veces al día.
En Apophenian no sales. El panel lateral trae lo que necesitas consultar al mismo espacio donde estás escribiendo, a la derecha del editor, y tu texto sigue vivo bajo el cursor. El botón se llama Espejear por eso: es como revisar el retrovisor antes de cambiar de carril. Miras sin detenerte.
Qué puedes poner en el panel
- Cualquier otro apartado, bajo la opción Ver otro apartado. Se muestra en solo lectura, con su conteo de palabras, para que consultes sin riesgo de editar por accidente lo que no querías tocar.
- Comentarios: el hilo de acompañamiento con tu supervisión, para el apartado en el que estés. Cada comentario se puede marcar como resuelto, para distinguir lo atendido de lo pendiente.
- Todos los comentarios: vista de conjunto de todos los comentarios del proyecto, agrupados por sección. La sección activa aparece primero; un badge indica cuántos quedan pendientes en cada grupo.
- MentorIA mayéutica: las preguntas que afinan tu escritura, apartado por apartado.
- Conceptos y Contextos: fichas que registras y vinculas a los apartados donde operan. Alimentan la vista Apophenia.
- Diario de investigación: tu espacio privado, organizado por entradas fechadas que agregas con + Nueva entrada. Nunca se comparte, ni con tu dirección.
El intercambio: cuando la consulta se vuelve escritura
A veces lees el apartado del lado y te das cuenta de que ahí es donde tienes que escribir. Presiona Abrir este apartado en el panel y los dos se intercambian: el que consultabas pasa al centro y queda listo para editar, y el que escribías se acomoda en el panel, a la vista. No pierdes de dónde venías. Puedes ir y volver las veces que haga falta, y el cronómetro sigue registrando cada apartado por separado.
El panel se abre con Espejear o con MentorIA, y el selector de arriba cambia su contenido en cualquier momento sin cerrar nada.
Nunca sales del entorno: consultas al lado y, si decides seguir ahí, el intercambio te lleva sin perder de vista lo que escribías.
Animación ilustrativa. La app real acumula el tiempo de cada sesión y se detiene al cerrar la página.
Pegar, tablas y estructuras sugeridas
Pegar entra como texto. Cuando copias de un PDF, de Word o de una página web, Apophenian toma el texto y descarta el formato de origen: tipografías, colores y tamaños ajenos no entran en tu documento. Las tablas son la excepción, porque se reconstruyen como tablas. Y si lo que copiaste es una imagen (una captura de pantalla, por ejemplo), entonces sí se pega como imagen.
Tablas. Con el cursor dentro de una tabla aparece una barra bajo la guía de escritura con + Fila, − Fila, + Columna y − Columna. El tabulador recorre las celdas y, en la última, crea una fila nueva; con Mayúsculas retrocede. Para quitar una tabla entera, selecciónala y bórrala.
Estructuras sugeridas. Algunos apartados con una forma convencional reconocible ofrecen un andamio. Hoy lo tiene el cronograma del protocolo: mientras el apartado está vacío aparece el botón Insertar estructura sugerida, que coloca una tabla de etapas, productos verificables, fechas y recursos. Es un ejemplo, no un formato obligatorio: puedes completarlo, cambiarle las columnas o borrarlo y escribir el cronograma en prosa. El botón desaparece en cuanto hay texto y vuelve si lo borras todo.
Corcho: ordenar ideas sueltas
El corcho es un tablero de post-its que arrastras con el ratón o con el dedo. Cada nota tiene título, texto, color, fecha y un vínculo opcional a un apartado. Sirve para capturar ideas antes de que tengan lugar en el texto, y para reorganizarlas hasta que lo encuentren.
Los colores siguen una convención de anotación:
- Amarillo: tesis o afirmación central.
- Verde: evidencia.
- Rosa: pregunta crítica.
- Morado: intertexto o vínculo con otra fuente.
Cuando una nota ya encontró su lugar, el botón enviar al apartado agrega su contenido al final del apartado vinculado. Las posiciones de las notas se guardan solas.
Un solo lienzo, varias zonas
El corcho no se queda en el tamaño de la pantalla: crece conforme llevas tarjetas hacia los bordes. Arrastra una hacia la derecha, suéltala, y el espacio aparece solo. Así puedes tener el marco teórico en una zona, las dudas de método en otra y las citas por revisar más allá, sin que se encimen.
Para que esas zonas se distingan, el botón + Nuevo rótulo coloca un encabezado sobre el lienzo: un texto grande, sin post-it, que nombra el grupo de tarjetas que tiene debajo. Lo escribes directamente, lo arrastras desde el asa de puntos que aparece a su izquierda y lo quitas con la × sin tocar las tarjetas.
Enfoque: quitar todo lo demás
El panel lateral resuelve una necesidad: traer cosas al lado. Enfoque resuelve la contraria: que no haya nada al lado. Son las dos maneras de trabajar en el editor, y conviene tener las dos a la mano.
Hay momentos de la escritura en los que consultar es exactamente lo que estorba. Ya sabes qué quieres decir, tienes la idea completa en la cabeza, y cada elemento de la pantalla es una invitación a hacer otra cosa: revisar un comentario, mirar cuántas palabras llevas, acomodar una tarjeta. Para esos momentos existe el botón Enfoque, junto a Espejear en la cabecera del apartado.
Al presionarlo, Apophenian entra en pantalla completa y desaparece todo menos tu texto: el manuscrito de la izquierda, el panel de la derecha, la barra de formato, la barra de referencias, la cabecera de la aplicación y el pie. Lo que queda es el texto solo, centrado, con la letra un poco más grande y las líneas más separadas, porque en un ancho de lectura cómodo se escribe mejor. Si en tu pantalla sobra aire a los lados, en Configuración puedes elegir una columna más ancha: vale para el editor y para Enfoque.
La cabecera no se va, se apaga
Un detalle que vale la pena conocer: la cabecera del apartado no desaparece del todo, se queda casi transparente en el borde superior. Si acercas el cursor, se aviva y te muestra el nombre del apartado, su estado y el cronómetro, que sigue corriendo. Así puedes comprobar el tiempo sin salir del modo, y en cuanto alejas el cursor vuelve a apagarse.
Cómo entrar y cómo salir
- Para entrar necesitas tener un apartado abierto. Si estás en las notas o en los materiales, la app te lo dirá: Enfoque es para escribir.
- Para salir, la tecla Esc o el mismo botón, que mientras estás dentro se llama Salir (Esc).
- También sales solo si cambias de apartado o de vista. No te quedas atrapado.
- Si tu navegador no permite la pantalla completa, el modo funciona igual: la diferencia es que verás la barra del navegador.
Nada de esto altera tu texto ni tus datos. Enfoque solo cambia lo que ves.
- 1Lo que se va. Portafolio, panel lateral, barra de formato, barra de referencias, cabecera de la app y pie. Seis elementos menos entre tú y el texto.
- 2Lo que se apaga. La cabecera del apartado se queda casi transparente. Acerca el cursor y reaparece con el estado y el cronómetro; aléjalo y vuelve a apagarse.
- 3Lo que crece. El texto se centra en un ancho de lectura cómodo, con la letra más grande y las líneas más separadas.
La cabecera no desaparece: se queda tenue y reaparece si acercas el cursor. Con Esc vuelves a tener todo.
Animación ilustrativa del arrastre. En la app real sueltas la nota donde quieras y usas su botón para enviarla al apartado.
Apophenia: la red de tu investigación
Esta vista dibuja tu proyecto como una red que se arma sola con lo que ya trabajas. Los nodos son tus apartados, los conceptos, los contextos y, si los activas, los autores que citas. No es un adorno: es un diagnóstico.
Las líneas gruesas unen apartados que comparten conceptos, referencias o contextos: cuanto más comparten, más gruesa es la línea. Que dos apartados no estén unidos también es información, porque significa que todavía no comparten nada. Si pasas el cursor por una línea, un globo te dice qué une: en las gruesas, los dos apartados y qué comparten («Marco teórico y Justificación comparten 1 concepto, 1 referencia»); en las delgadas, dónde opera un concepto o dónde se cita un autor. Puedes arrastrar los círculos para acomodar la red: las líneas y sus globos los siguen. En pantalla táctil, toca la línea.
La red detecta y te señala problemas de estructura, por ejemplo: una sección que quedó aislada del resto, un par de apartados que deberían dialogar y no lo hacen, o literatura que no circula hacia donde debería. El interruptor Mostrar autores añade las fuentes a la red, y Revisar la red abre un dictamen con las observaciones estructurales. Esa revisión no usa un modelo de lenguaje ni le hace falta: cada observación es una cuenta sobre tus propios vínculos, y nada sale de tu equipo.
- 1Vínculos y colores. Apartados en violeta, conceptos en naranja, contextos en turquesa y autores en blanco. El grosor de la línea es cuánto comparten dos apartados.
- 2Sección aislada. Un nodo sin conexiones te avisa que algo quedó desconectado del resto de la investigación.
- 3Revisión de la red. Enumera qué se conecta y qué no; el interruptor Mostrar autores añade o quita las fuentes.
Tablero: el pulso de tu trabajo
El tablero reúne, en una sola pantalla, cómo avanza tu escritura: las sesiones recientes, el conteo de palabras, el estado y los plazos de cada apartado, y su evolución en el tiempo, con gráficas sencillas. Al pie muestra la última entrada de tu diario, que sigue siendo privada.
Cinco miradas al mismo trabajo
- Las cifras de arriba: palabras, horas totales, horas de los últimos siete días, lazos en la red y comentarios pendientes. Si hay pendientes, esa cifra es un botón: abre todos los comentarios, agrupados por apartado.
- Los últimos catorce días: una barra por día, para ver la semana en curso.
- El ciclo escolar: una casilla por día, del 1 de agosto al 31 de julio, ordenadas por semanas, con los semestres marcados arriba (otoño, de agosto a diciembre; primavera, de enero a mayo). Cuanto más oscura, más tiempo trabajaste ese día; las casillas huecas son los días que aún no llegan. Pasa el cursor por cualquiera y te dirá cuánto fue y qué día era.
- Los apartados: una fila por apartado con su estado (pastilla de color), las palabras escritas frente a la meta, la barra de avance y el deadline con semáforo de urgencia (rojo si ya venció, naranja si quedan menos de siete días, verde si va a tiempo). Un globo naranja con un número indica comentarios pendientes: al pulsarlo se abre ese apartado con sus comentarios a la vista, en el panel lateral.
- La línea del tiempo: un diagrama de Gantt con una barra horizontal por cada apartado que tenga fechas configuradas. El color refleja el estado, la línea coral vertical señala hoy y la línea azul marca el deadline del manuscrito. Cada círculo sobre la barra de deadline indica si, al llegar a esa fecha, el objetivo estaba cumplido (✓ verde) o no (✗ rojo); en fechas futuras muestra el estado actual. Pasa el cursor sobre el círculo para leer el detalle. Las fechas se configuran con clic derecho sobre cada apartado en el binder. Debajo, Exportar al calendario (.ics) descarga esas fechas para tu calendario: el inicio y la entrega de cada apartado, con aviso tres días antes, y la entrega del documento, con aviso una semana antes. En Outlook o el Calendario de Mac se abre con doble clic; en Google Calendar, desde Configuración, Importar y exportar. Es una copia del momento: si cambias una fecha, vuelve a exportar. Outlook y Mac actualizan las que ya estaban; Google puede duplicarlas, así que ahí conviene borrar las anteriores antes de importar. El archivo se hace en tu equipo y nada sale a internet.
Las dos primeras miradas responden a "¿cómo voy esta semana?". El ciclo escolar responde a otra cosa: si tu escritura tiene ritmo o va a empujones. Un mes en blanco seguido de tres días muy oscuros cuenta una historia distinta a la de cuatro casillas suaves cada semana, y ninguna de las dos es incorrecta. Verlas es lo que permite decidir.
Las prácticas del método
El último gráfico tiene seis brazos, uno por cada recurso que Apophenian pone a tu alcance: MentorIA, Diálogo con tu dirección, Versiones, Corcho, Diario y Respaldo. Cuanto más lejos del centro llega un brazo, más lo has usado. Es una figura compacta, del tamaño de las otras gráficas, para leerla de un vistazo.
Escribir no aparece ahí, y es a propósito: se llevaría el noventa y cinco por ciento y taparía todo lo demás. Tu escritura ya está en las cifras y en el mapa del ciclo escolar. Este gráfico responde a otra pregunta, la de además de escribir, qué estás usando.
Versiones: guardar y restaurar avances
Aquí guardas instantáneas de tu proyecto en momentos clave, y puedes volver a cualquiera de ellas. También puedes borrar el historial cuando ya no lo requieras.
Las tuyas se conservan siempre. Además de las que guardas a propósito, Apophenian guarda una versión automática cuando exportas a Word, cuando exportas un avance, cuando genera una presentación y cuando restauras. De esas automáticas se conservan las últimas cuarenta y se descartan las anteriores, porque cada una lleva el texto completo de los apartados que cambiaron y el documento crecería sin medida. Las versiones que guardaste tú, con su descripción, no se borran nunca solas.
Qué es versionar, y por qué te conviene
Seguramente conoces la escena: una carpeta con marco_teorico_final.docx, marco_teorico_finall.docx, marco_teorico_final_final.docx y marco_teorico_ESTE_SI.docx. Todos pesan parecido, todos son de fechas cercanas y ninguno dice en qué se diferencia de los demás. Para saberlo tendrías que abrirlos uno por uno y compararlos a ojo. Y cuando por fin encuentras el bueno, ya no recuerdas por qué lo cambiaste.
Versionar resuelve exactamente eso. Tu manuscrito sigue siendo uno solo, y Apophenian guarda puntos en el tiempo a los que puedes volver. Cada punto lleva:
- la fecha y la hora exactas en que lo guardaste;
- una descripción que tú escribes: qué cambió y por qué;
- qué apartados se modificaron y cuántas palabras creció o se recortó cada uno;
- el total de palabras del manuscrito en ese momento.
La diferencia no es de orden, es de memoria: una pila de archivos anónimos no te dice nada, un historial versionado te cuenta la historia de tu propio pensamiento. La idea viene del control de versiones que usa quien programa, donde cada punto guardado se llama commit; aquí está traducida a la escritura académica.
- 1Muchos archivos, ninguna pista. Los nombres no dicen qué cambió, y la fecha tampoco: dos archivos del mismo día pueden ser muy distintos.
- 2Un solo manuscrito con historial. Cada punto lleva tu descripción, la fecha y el detalle de qué apartados se movieron.
- 3Volver es seguro. Restaurar no borra nada: antes de hacerlo se guarda una copia del estado actual.
Cómo se usa, en tres gestos
- Guarda un punto cuando termines algo. Escribe en el campo qué cambió (por ejemplo: reescribí la definición de mediación) y presiona Guardar versión. La descripción es lo único que se te pide, y es lo que tu yo de dentro de tres meses va a agradecer.
- Revisa el aviso de arriba. Te dice si el manuscrito coincide con la última versión guardada o si hay cambios sin versionar, y en qué apartados.
- Vuelve cuando lo necesites con Restaurar esta versión. Antes de restaurar, Apophenian guarda sola una copia del estado actual: nunca cambias una cosa por otra, siempre sumas un punto más al historial.
Ocupa poco: cada versión almacena solo los apartados que cambiaron, no el manuscrito entero. Al pie de la vista puedes ver cuánto espacio llevas usado.
Configuración: dejar la app a tu medida
Reúne todos los ajustes del proyecto. Estas son sus secciones.
- Título y Participantes: el título provisional, tu nombre y el de tu supervisión.
- Base de conocimiento del proyecto: documentos de contexto (protocolo, ensayos, capítulos terminados) que orientan a MentorIA mayéutica. Usa Subir archivo… para cargar texto plano (.txt, .md), Word (.docx), PowerPoint (.pptx) o PDF. Para DOCX y PPTX la app extrae el texto automáticamente; para PDF lo hace en documentos simples, y en los demás puedes pegarlo a mano en el área de texto.
- Revisión compartida: con Publicar para revisión compartes una copia con tu dirección por la carpeta compartida; con Recibir comentarios traes de vuelta sus observaciones. La copia lleva lo necesario para leer, comentar y acompañar el proceso: manuscrito, fichas, corcho, referencias, comentarios, tu tiempo de trabajo, el registro de uso de MentorIA y tu base de conocimiento. No viajan el diario ni los archivos adjuntos; del historial de versiones solo viaja cuántas guardaste. Antes de publicar eliges qué apartados viajan (vienen marcados los que pusiste en «Listo para revisión») y ves la lista exacta de lo que sale.
- Panel de dirección: pensado para tu supervisión, que puede registrar los proyectos de sus estudiantes.
- Gestión de datos: Exportar proyecto (.json) descarga todo (textos con formato e imágenes, notas, materiales, corcho, versiones, configuración y tu diario) e Importar proyecto lo devuelve. Ese archivo es tu respaldo y el vehículo para mover el documento entre equipos o entre navegadores. Nuevo…, en el primer recuadro de Configuración, crea otro documento y conserva el actual.
- Ancho de la columna de escritura: estrecha (unos 70 caracteres por línea), media (unos 90, la de fábrica) o amplia (unos 105). Vale para el editor y para Enfoque. En el editor, el texto va sobre una hoja blanca con una mesa gris a los lados, como en un procesador de textos; la hoja crece con la columna que elijas. La media, que es la de fábrica, se parece a una página de Word con márgenes normales. Como depende de tu pantalla y no del proyecto, se guarda en este navegador y no viaja al exportar.
- Lectura en voz alta: ajustes de la voz que lee tu texto.
- Copia de seguridad automática: eliges la carpeta donde la app deja un respaldo cada vez que trabajas. La carpeta se elige una sola vez y vale para todos tus documentos: dentro, cada documento tiene su propia subcarpeta, con el nombre que le pusiste, y ahí van su apophenian-respaldo.json y una subcarpeta adjuntos con los archivos de sus materiales. Si algún adjunto no se pudo guardar, el estado te lo dice por su nombre. La sección Dónde vive tu trabajo explica el mapa completo, con el esquema de qué hay en cada sitio. Para recuperarlos en otro equipo, importa el .json del documento y vuelve a elegir esa carpeta: los archivos regresan solos. Si respaldaste un documento antes de ponerle nombre, su primera subcarpeta llevará el tipo de documento («protocolo», «ensayo»); en cuanto lo nombres se creará la definitiva y puedes borrar la vieja. El respaldo se escribe cuando dejas de escribir unos segundos y, si escribes de corrido sin pausas, a más tardar a los cinco minutos: no depende de que te detengas.
- MentorIA mayéutica: conexión de IA: la dirección del servidor, el modelo y el botón Probar conexión, que responde justo debajo: Conectado, en verde y negritas, con los modelos disponibles, o qué revisar si no hubo respuesta. Aquí también exportas el registro de uso de la IA.
- MentorIA mayéutica por apartado: el perfil y el ícono de MentorIA en cada apartado.
Sobre: la app por dentro
La pestaña Sobre es la documentación que viaja dentro de la app. Reúne nueve secciones: qué es Apophenian, un manual breve, la documentación técnica, cómo se cita, la protección de datos de participantes, el descargo de responsabilidad, la política de actualización, un bloque de preguntas frecuentes y el acceso al manual completo.
Las preguntas frecuentes resuelven las dudas que más aparecen: si se borra tu trabajo al actualizar la app, si necesitas internet, si tus borradores llegan a algún servidor, si MentorIA reescribe tu texto, qué pasa con tus notas al eliminar un apartado o cómo compartir tu avance con tu supervisión.
Desde Manual completo abres esta guía en el navegador o la descargas en PDF.
Cómo se cita Apophenian (APA)
Márquez, T. (2026). Apophenian (Versión ) [Software]. Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
Acciones de cabecera
Exportar avance y modo oscuro
Además de las siete vistas, la barra superior tiene dos atajos disponibles en todo momento: Exportar avance y el cambio de tema.
Presentación, dentro de Exportar avance
La presentación es uno de los formatos del desplegable de Exportar avance, junto a Word y Markdown. Al elegirla se abre su propio diálogo, porque lo que se lleva a unas diapositivas no son los mismos apartados que a una entrega. Arma la presentación a partir de lo que ya escribiste, sin inventar contenido: extrae tus propios datos. Eliges qué incluir entre tres fuentes:
- Estado del avance: palabras, tiempo registrado y en qué estado va cada apartado.
- La red de Apophenia: la imagen de tu red y qué apartados dialogan entre sí.
- Fichas de conceptos y contextos: una diapositiva por concepto, con su definición, dónde opera y quién lo sostiene.
Presionas Proponer diapositivas, revisas y editas lo que propuso, y descargas un archivo .pptx que abres en PowerPoint, Keynote o Google Slides.
Los tres formatos
Prepara una entrega con los apartados que elijas. Primero marcas cuáles entran y después escoges el formato:
- Word (.docx), editable, para que tu supervisión lo comente y lo revise con las herramientas que ya conoce, incluido el control de cambios de Word. El archivo incluye una página de índice (tabla de contenido) antes del texto; al abrir el documento Word pedirá actualizar los campos: acepta para que los números de página y los hipervínculos queden correctos.
- Markdown (.md), para trabajar en Obsidian o convertir con Pandoc.
- Presentación (.pptx), que abre el diálogo descrito arriba.
El archivo descargado lleva el tipo de documento en el nombre (avance-protocolo-…, avance-ensayo-…) y la portada dice qué es.
La sección de Referencias se arma sola, y solo con lo que citaste en los apartados que elegiste: si dejas fuera el análisis, sus fuentes no aparecen. Es la diferencia entre entregar un avance y entregar el documento entero.
Modo claro y oscuro
El botón redondo cambia entre el tema claro y el oscuro, según prefieras o según la luz de tu entorno. Tu elección se recuerda.
Archivos y respaldos
Dónde vive tu trabajo
Apophenian no tiene servidor ni cuentas: nada de lo que escribes sube a ninguna parte por su cuenta. Eso protege tu privacidad y, a cambio, te deja a ti la responsabilidad del respaldo. Vale la pena entender los tres lugares donde puede estar tu trabajo, porque solo uno de ellos es el que estás usando mientras escribes.
Aquí escribes · la única copia viva
Tu navegador
Chrome o Edge, en esta computadora. Lo que ves en pantalla sale de aquí, y de ningún otro sitio: no hay servidor, no hay cuenta, no hay nube de Apophenian.
- Todos tus documentos: apartados, notas, fichas, corcho, diario, versiones y configuración.
- Los archivos adjuntos de tus materiales, guardados aparte y sin límite práctico.
- Todo ello en el almacén del navegador, cuya capacidad suele medirse en gigabytes. El indicador de Configuración dice cuánto llevas usado.
Cada navegador guarda lo suyo, y cada aparato también. Lo escrito en Chrome no aparece en Edge, ni en otra computadora, ni en tu teléfono, aunque sea la misma dirección y la misma cuenta: la sincronización del navegador no lleva lo que los sitios guardan. Y si borras los datos del sitio, borras tu trabajo. De ahí las dos flechas de abajo: son las dos maneras de que tu trabajo exista también fuera de aquí.
↓Solo, medio minuto después de cada cambio
↑Al importar, los adjuntos vuelven de la carpeta
↓Cuando tú lo pides, desde los botones
↑Importar un .json lo trae de vuelta entero
Automático
Tu carpeta sincronizada
OneDrive, Google Drive o cualquier carpeta de tu computadora. Se elige una sola vez, en Configuración, y vale para todos tus documentos.
- Una subcarpeta por documento, con el nombre que le pusiste. Un documento nunca pisa el respaldo de otro.
- Dentro, el proyecto en un .json y los archivos de tus materiales en adjuntos.
Ojo: el navegador olvida el permiso de escritura de vez en cuando. Cuando aparezca la barra que lo pide, un clic lo devuelve. Mientras tanto, no se está respaldando nada.
A mano
Los archivos que descargas
Van a tu carpeta de Descargas, y de ahí los mueves, los mandas o los guardas. Cada uno sirve para una cosa distinta.
- .json del proyecto: la mudanza completa, con los adjuntos dentro.
- .md archivo personal: todo lo escrito, legible.
- .docx avance: lo que entregas.
- .pptx presentación.
- .json copia publicada: para tu supervisión.
Dos de ellos llevan tu diario dentro. La tabla de abajo dice cuáles, y es lo que conviene mirar antes de mandarle un archivo a alguien.
Qué archivo es cuál
Los nombres se parecen y el contenido no. Esta tabla es la respuesta corta a «¿cuál de todos le mando a mi directora?».
| Archivo | De dónde sale | Qué lleva dentro | ¿Diario? | Para qué sirve |
|---|---|---|---|---|
| apophenian-respaldo.json | Solo, en la subcarpeta del documento | El documento entero. Los adjuntos van al lado, en adjuntos. | sí | Recuperar tras un accidente. No es para compartir. |
| apophenian-<título>.json | Configuración → Exportar proyecto | El documento entero con los adjuntos dentro. | sí | Mudarte de navegador o de computadora, y poder borrar el documento. |
| apophenian-archivo-…md | Configuración → Archivo personal | Todo lo escrito, en texto legible: apartados, notas, fichas, corcho, referencias y diario. | sí | Archivar o leer en Obsidian. No es para compartir. |
| avance-<tipo>-<fecha> | Exportar avance (.docx, .md o .pptx) | Solo los apartados que elegiste, con portada y referencias. | no | Entregar. Es el archivo que mandas por correo. |
| apophenian-<nombre>.json | Configuración → Publicar para revisión | Los apartados que marcaste, con fichas, corcho y comentarios. | no | Que tu supervisión lo abra en Apophenian y comente. |
Cuatro reglas que evitan sustos
- Cada navegador guarda lo suyo, y cada aparato también. Si empiezas en Chrome y un día abres Apophenian en Edge, no encontrarás tu trabajo; lo mismo ocurre con la aplicación instalada, que hereda el almacenamiento del navegador desde el que la instalaste. Y no hay sincronización que valga entre tus aparatos: aunque uses el mismo Chrome con la misma cuenta en la computadora y en el teléfono, lo que los sitios guardan no viaja entre ellos. Tu documento no está en tu cuenta de Google, está en ese navegador de esa computadora. No es un fallo, es cómo funcionan los navegadores, y es la razón de que exportar sea el único puente real.
- Un documento, una pestaña. Si abres el mismo documento en dos pestañas, la segunda avisa y deja de guardar, para no pisar lo que escribiste en la primera.
- Configura la carpeta de respaldo el primer día. Es lo único que trabaja por ti. Sin ella, la única copia de tu tesis está dentro de un navegador.
- Exporta antes de entregar y antes de borrar. Borrar un documento exige haberlo exportado, y se lleva consigo sus materiales adjuntos: la exportación es lo que permite recuperarlo. El respaldo de la carpeta no se borra.
Cómo recuperar tu trabajo
Si cambiaste de computadora o de navegador. Abre Apophenian en el equipo nuevo, crea un documento, y desde Configuración → Gestión de datos importa el .json que exportaste. Los adjuntos vienen dentro del archivo, así que llega todo de una vez.
Si se perdieron los datos del navegador (se borró el historial con los datos de sitios, se reinstaló el sistema, se cambió de perfil). Toma el apophenian-respaldo.json de la subcarpeta del documento y impórtalo igual. Los adjuntos no van dentro de ese archivo, van al lado: después de importar, vuelve a elegir esa misma carpeta de respaldo en Configuración y los archivos regresan solos desde adjuntos.
Si solo quieres volver a una versión anterior de un apartado, no necesitas nada de esto: la vista Versiones guarda el historial dentro del propio navegador y restaura con un clic.
El espacio y cuándo hacer limpieza
Tus textos y tus materiales comparten el almacén del navegador, que suele ofrecer gigabytes: el indicador de Configuración dice cuánto ocupa cada cosa y qué porcentaje del total llevas usado. Con esas cifras, el espacio deja de ser un problema para escribir una tesis entera, con sus años de versiones.
Eso no cambia la razón de fondo para hacer limpieza: el espacio es del navegador, y el navegador se puede vaciar, cambiar o romper. Cuando termines un documento, exporta su .json, guárdalo donde guardas lo importante y bórralo de Apophenian. Su respaldo en la carpeta sigue ahí, y siempre puedes volver a importarlo si lo necesitas.
Revisión compartida
Trabajar con tu supervisión
Apophenian no tiene cuentas ni nube propia para guardar tus documentos. InferNode y las API externas son servicios opcionales de revisión con IA. La revisión funciona con un archivo que viaja por una carpeta compartida, normalmente de OneDrive institucional. El estudiante publica ahí una copia de revisión de su proyecto, sin el diario ni los borradores; la dirección la abre, comenta y guarda; el estudiante recibe esos comentarios y se suman a los suyos sin que su texto cambie. El proyecto real del estudiante — donde escribe — vive solo en el navegador de su propia computadora; las copias compartidas y las revisiones autorizadas con servicios externos sí salen del equipo.
- Una sola vez, fuera de Apophenian: tener en el Finder, como carpeta local sincronizada, la carpeta que se comparte con la supervisión. Si la carpeta la compartes tú, compártela con permiso de edición: con permiso de solo lectura, tu supervisión podrá leer tu trabajo pero no devolverte los comentarios.
- Configuración → Publicar para revisión… La primera vez se abre el selector de archivos: navegar a esa carpeta y guardar el archivo ahí, dejando el nombre que propone, que lleva el título del documento. La app lo recuerda para publicaciones futuras y, antes de escribir, te dice en qué archivo va a hacerlo. Si tienes dos documentos, cada uno necesita su propio archivo: si eliges el de otro, Apophenian se niega en vez de escribir encima. Para cambiar de archivo está el botón «Cambiar el archivo publicado…».
- Avisar a la supervisión que el archivo está disponible.
- Cuando la supervisión haya comentado: Recibir comentarios. El texto del manuscrito no se modifica.
- Recibe antes de volver a publicar. Publicar reescribe el archivo compartido entero, y los comentarios de tu supervisión viven solo ahí: si publicas sin haberlos recibido, se pierden. Apophenian lo comprueba y te detiene con un aviso si encuentra una revisión sin recibir, pero el orden sano es siempre el mismo: recibir, resolver, y publicar después.
- Una sola vez, fuera de Apophenian: abrir en OneDrive la carpeta que el estudiante compartió, usar «Agregar acceso directo a Mis archivos» y esperar a que aparezca en el Finder o el explorador. No basta con el enlace en el navegador: Apophenian escribe en la carpeta local, no en la web. Si la opción de agregar el acceso directo no aparece, es que la carpeta se compartió con permiso de solo lectura: hay que pedir que la compartan con permiso de edición, o no se podrán devolver los comentarios.
- Antes de abrir nada: pulsar Ver novedades. Cada fila dice si esa persona publicó después de tu última revisión (con un punto naranja cuando así sea), cuántos de tus comentarios quedaron marcados como resueltos y cuántos apartados dejó listos para revisión. Sirve para saber a quién abrir sin abrirlos a todos.
- Mientras lee: comentar, y dejar constancia de lo revisado con el botón «Marcar este apartado como revisado» de la cinta superior, que se refiere al apartado abierto y cambia a «Quitar la marca». También funciona con clic derecho sobre el apartado en la lista; en revisión ese menú solo ofrece eso, porque los estados del documento son de quien escribe.
- Configuración → Panel de dirección → + Registrar proyecto de
estudiante… Navegar a la carpeta compartida y seleccionar el archivo
apophenian-[nombre].json. Solo se hace una vez por estudiante. - Para cada sesión de revisión: pulsar Revisar en la ficha de la estudiante.
- Leer y comentar. Al terminar: Guardar comentarios en la cinta superior.
Del lado del estudiante: publicar para revisión
- Guarda el archivo en la carpeta compartida. Antes de empezar, ten lista una carpeta de OneDrive compartida con tu supervisión. Ahí vivirá el archivo.
- Ve a Configuración, apartado «Revisión compartida», y presiona Publicar para revisión…
- Lee lo que se va a compartir. Antes de escribir nada, Apophenian te muestra
la lista exacta: cuántas palabras, cuántos apartados, cuántas fichas, y también lo que
no se comparte. Si algo no te cuadra, cancelas.
Además del manuscrito y las fichas, viaja el proceso, que es de lo que trata Apophenian: el tiempo y la constancia (los días con sesión, el tiempo de cada apartado y la evolución del manuscrito), el uso de MentorIA (de los apartados que publicas, qué te respondió en cada revisión y lo que anotaste que hiciste con ello; de los que no publicas, solo que lo consultaste, cuándo y con qué modelo), la base de conocimiento (los documentos de contexto que subiste) y cuántas versiones guardaste a propósito, que no es lo mismo que su contenido: los borradores se quedan en tu equipo. Así tu supervisión ve el tablero con tus números reales y no con ceros, y puede acompañar el trabajo, no solo calificar el resultado.
- Elige el archivo de destino, dentro de la carpeta compartida. Solo la primera vez: de ahí en adelante Apophenian reescribe ese mismo archivo, y publicar de nuevo es un clic. Si la carpeta cambia de lugar, usas Cambiar el archivo publicado…
- Avisa a tu dirección. Publica de nuevo cada vez que quieras que vea tu avance más reciente: el archivo no se actualiza solo.
Del lado de la dirección: el panel de dirección
En el panel izquierdo, bajo En línea, aparecen las dos sesiones: el estudiante y la supervisión. Al elegir Supervisión, la aplicación entra en modo dirección: una cinta lo anuncia arriba, el editor deja de aceptar escritura y el diario desaparece del panel lateral. En Configuración aparece entonces el Panel de dirección.
Antes de empezar: que la carpeta esté en tu Finder
La app no puede abrir archivos desde el navegador: necesita que la carpeta compartida sea visible en el Finder (Mac) o en el explorador de archivos (Windows). Hay dos formas de lograrlo, según quién crea la carpeta.
Opción A (recomendada): tú creas la carpeta y la compartes con el estudiante.
Crea una carpeta en tu propio OneDrive (por ejemplo, apophenian-nombre-estudiante) y
compártela con el estudiante desde OneDrive web. El estudiante recibe el enlace y guarda su
archivo ahí. Como la carpeta es tuya, ya está sincronizada en tu equipo: el archivo aparece
en tu Finder sin que tengas que hacer nada más.
Opción B: el estudiante crea su carpeta y la comparte contigo. Recibes un correo de OneDrive con el enlace. Para que la carpeta llegue a tu Finder:
- Abre el enlace. Se abre la carpeta del estudiante en OneDrive en el navegador.
- Busca el botón "Agregar acceso directo a Mis archivos" (Add shortcut to My files) o el botón Sincronizar (Sync). Cualquiera de los dos descarga la carpeta a tu equipo. Este botón no aparece en tus propias carpetas, solo en las que alguien más compartió contigo.
- Espera a que termine la sincronización antes de abrir la app.
Haces esto una sola vez por estudiante. A partir de ahí la carpeta vive en tu equipo y Apophenian puede acceder a ella.
Registrar el proyecto de cada estudiante
- Presiona «+ Registrar proyecto de estudiante…» Se abre el selector de archivos
del sistema. Navega a tu carpeta de OneDrive en el Finder (o explorador de archivos) y
entra a la carpeta del estudiante. Elige el archivo que publicó; el nombre tiene la forma
apophenian-[nombre-estudiante].json, por ejemploapophenian-maria-garcia.json. No es necesario escribir ninguna ruta. - Apophenian recuerda el acceso. Lee el nombre y el título del documento del propio archivo y arma una ficha. Esto se hace una sola vez por estudiante: después, abrir su proyecto es un clic, sin volver a buscar el archivo.
- Repite con cada estudiante. El panel muestra una ficha por persona, con su nombre, el título de su documento y la fecha de la última revisión (o «Sin revisar todavía»). Así ves de un golpe a quién le debes lectura.
Si vas a leer un proyecto una sola vez y no quieres guardarlo en el panel, usa Abrir otro proyecto (sin registrar)… Y si un estudiante termina, Quitar borra su ficha del panel: el archivo en OneDrive no se toca, solo se olvida el acceso.
Revisar y devolver los comentarios
- Presiona «Revisar» en la ficha. Apophenian guarda tu propio proyecto, lo deja intacto en su lugar y abre el del estudiante. La cinta superior cambia a «Revisando: [nombre]».
- Lee y comenta. Puedes comentar en todo lo que el estudiante comparte: cada apartado del manuscrito, las notas de lectura, los conceptos, los contextos, los materiales de investigación y el corcho. El diario no admite comentarios, porque no está. En el Tablero ves además cómo ha sido el trabajo: los días con sesión, el tiempo por apartado y las consultas a MentorIA. La base de conocimiento del estudiante se lee en Configuración, y ahí no se escribe.
- Ancla el comentario a un pasaje. Selecciona el trozo de texto que quieres señalar: la cita aparece sobre el campo de comentario, y al comentar queda pegada a él. Si prefieres comentar el apartado completo, la descartas con la ×. El pasaje citado no se marca dentro del manuscrito: la cita se guarda en tu comentario, así que el texto del estudiante sigue siendo exactamente el que escribió.
- Presiona «Guardar comentarios» en la cinta superior. Eso devuelve al archivo compartido el proyecto tal como llegó, con tus comentarios al día y nada más. Es el paso que hace que lleguen: sin él, se quedan en tu pantalla.
- Presiona «Salir de la revisión» y vuelve tu propio proyecto, tal como lo dejaste. Si te vas con comentarios sin guardar, Apophenian avisa antes.
Se revisa un proyecto a la vez: para abrir el de otra persona hay que salir de la revisión en curso. Es a propósito, para que no haya duda de en qué proyecto estás escribiendo. Los documentos de contexto que tu estudiante haya subido se ven, pero desde la revisión no se pueden borrar: la copia que tienes delante es suya. Mientras revisas, el respaldo automático se detiene: no tiene sentido respaldar en tu carpeta el proyecto de otra persona.
Volver al texto: leer los comentarios y responderlos
- En Configuración, presiona «Recibir comentarios». Apophenian lee el archivo compartido y suma los comentarios nuevos a los tuyos. Te dice cuántos llegaron y cuántos se actualizaron. Tu texto no se modifica en ningún caso: de ese archivo solo se toman los comentarios.
- Ahí mismo sabes que ya te revisaron. El mensaje dice la fecha en que tu supervisión devolvió la revisión y cuántos apartados marcó como Revisado; esos apartados aparecen en verde en la lista. Un apartado que ya habías dado por Terminado no se degrada. La fecha de la última revisión recibida queda anotada en Configuración, junto a la de tu última publicación.
- Ábrelos en el panel lateral. En el selector del panel eliges Comentarios para ver los del apartado donde estés, o Todos los comentarios para una vista de conjunto agrupada por sección, con la sección activa al principio. En la lista de apartados, un contador te dice dónde hay comentarios sin resolver.
- Pulsa la cita para ir al pasaje. Si el comentario está anclado a un trozo de texto, la cita aparece en cursiva; al pulsarla, Apophenian te lleva al pasaje y lo resalta. Si ya lo reescribiste y la frase no existe, te lo dice en lugar de fallar en silencio: el comentario sigue ahí, solo perdió su ancla.
- Responde en el mismo panel. Escribes tu respuesta como estudiante y queda junto al comentario. Puedes Marcar resuelto lo que ya atendiste (y Reabrir lo que se quedó corto). Eliminar solo puedes eliminar tus propios comentarios, no los de tu dirección.
- Publica de nuevo para que tu dirección vea tus respuestas y el texto corregido. El ciclo completo es: publicar → revisar → guardar comentarios → recibir → responder → publicar.
Los comentarios no se pisan: si el mismo comentario existe en las dos computadoras, se conserva la versión modificada más recientemente. Y nada de esto altera tu manuscrito: comentar y escribir son dos cosas separadas, en Apophenian y a propósito.
Solución de problemas
Cuando algo no sale como esperabas
Me dice que faltan documentos, o que recuperó unos cuantos
La lista de documentos y los documentos mismos se guardan en dos sitios distintos del navegador, y hay navegadores que limpian uno por inactividad y conservan el otro. Si eso pasa, Apophenian lo detecta al abrir, reconstruye la lista a partir de los documentos que sí están y te avisa de cuántos recuperó. No tienes que hacer nada, pero es un buen momento para exportar: que el navegador haya limpiado algo una vez significa que puede volver a hacerlo.
El respaldo automático dejó de escribirse
Si la carpeta de respaldo se renombra, se mueve o la nube deja de sincronizar, aparece una barra bajo el encabezado diciendo que el respaldo no se está escribiendo. Antes eso solo se veía entrando a Configuración, así que se podían pasar semanas creyendo que había copia. Devuelve la carpeta a su sitio (o vuelve a elegirla en Configuración → Respaldo automático) y la barra desaparece sola en cuanto una escritura sale bien.
Borré algo sin querer
Al borrar un apartado, una nota, una ficha, una tarjeta del corcho, un material o una entrada del diario, aparece abajo una barra con el botón Deshacer durante quince segundos. Pulsarla devuelve lo borrado entero, con su texto y sus comentarios. También funciona Ctrl+Z, siempre que el cursor no esté dentro del editor: ahí Ctrl+Z es el deshacer de siempre, el del texto que estás escribiendo.
Solo se puede deshacer lo último: si borras dos cosas seguidas, la primera ya se consumó. Y si el material tenía un archivo adjunto, el archivo no se borra de verdad hasta que pasan esos quince segundos, justamente para que deshacer lo devuelva completo.
Salió un aviso que dice que el documento todavía se está abriendo
Es una advertencia deliberada, no una falla. Significa que Apophenian tardó más de lo normal en abrir tu documento, así que lo que ves en pantalla todavía no es tu trabajo y la aplicación no está guardando nada: el editor queda en solo lectura a propósito, para que no escribas encima de un documento que aún no terminó de cargarse. Suele durar unos segundos y el aviso desaparece solo.
Si al cabo de un minuto el aviso sigue ahí, pulsa Volver a abrir o cierra la pestaña y vuelve a entrar. Tu trabajo sigue guardado en el navegador: no se ha perdido nada. Si vuelve a ocurrir cada vez que abres, suele ser porque el historial de versiones creció mucho; en Configuración puedes borrar las versiones antiguas que ya no necesites.
Cerré todo y ya no encuentro Apophenian
No se ha perdido nada: tu trabajo no está en la ventana, está guardado en el navegador desde el que trabajaste. Tienes tres maneras de volver, y todas llevan al mismo sitio siempre que uses el mismo navegador de siempre:
- La dirección de siempre. Escríbela o búscala en tu historial. Si además la guardaste en marcadores el primer día, mejor. Abrir Apophenian en una pestaña normal te muestra exactamente los mismos documentos que la aplicación instalada: comparten el almacenamiento del navegador.
- El icono de la aplicación instalada. En Mac está en el Launchpad y en Spotlight (escribe «Apophenian»); Chrome guarda estas aplicaciones en la carpeta Aplicaciones → Chrome Apps, y Edge en Edge Apps. En Windows, búscala en el menú Inicio. Que el icono ya no esté en el Dock no significa que se haya desinstalado: el Dock solo guarda accesos directos.
- La lista de aplicaciones del navegador. En Chrome, entra a chrome://apps; en Edge, a edge://apps. Ahí aparece Apophenian si la instalaste, y desde ahí puedes volver a ponerla en el Dock o en la barra de tareas.
Si abres la dirección y no ves tus documentos, casi siempre es que estás en otro navegador del que usaste para escribir. Prueba con el otro antes de alarmarte.
MentorIA mayéutica no se conecta
Casi siempre es una de estas tres causas, y conviene revisarlas en orden:
- El servidor local está apagado. Abre Ollama o LM Studio y confirma que el modelo esté cargado y en marcha antes de pedir una revisión.
- Chrome bloqueó el acceso a tu red local. Si apareció el aviso de "conectarse a dispositivos de tu red local" y respondiste Bloquear, entra a Configuración de Chrome → Privacidad y seguridad → Configuración de sitios → Acceso a la red local y permite este sitio.
- El servidor no acepta conexiones desde esta página. En Ollama, ciérralo y vuelve a iniciarlo permitiendo el origen (en Mac, ejecuta en Terminal launchctl setenv OLLAMA_ORIGINS "*" y reinicia Ollama). En LM Studio, habilita CORS en la pestaña del servidor local.
El botón Probar conexión, en Configuración, te dice cuál de las tres está fallando y lista los modelos que encontró, para que no tengas que adivinar. Y si la conexión falla justo cuando necesitas trabajar, MentorIA te ofrece usar la revisión con reglas locales mientras tanto: no te deja sin respuesta.
Instalé la aplicación y no veo mis documentos
La aplicación instalada trabaja con el almacenamiento del navegador desde el que la instalaste. Si escribías en Chrome y la instalaste desde Edge, verás un Apophenian vacío: tu trabajo sigue en Chrome, intacto. Vuelve al navegador donde escribías, exporta el documento y, si quieres cambiarte, impórtalo en el otro.
Un aviso dice que el documento está abierto en otra pestaña
Significa que el mismo documento está abierto dos veces y que en la otra pestaña se guardó algo más reciente. Para no borrar ese trabajo, esta pestaña deja de guardar y se vuelve de solo lectura. Lo que escribiste aquí sigue en pantalla: cópialo si hace falta y después pulsa Recargar. Para evitarlo, trabaja con una sola pestaña por documento.
No veo mi trabajo, o cambié de computadora
Recuerda que tu proyecto vive en el navegador de un equipo concreto. Si abriste Apophenian en otra computadora, en otro navegador o en una ventana de incógnito, no encontrará tu trabajo. La solución es abrir siempre desde el mismo navegador y equipo y, para mudarte de equipo, llevar tu archivo de Exportar proyecto e importarlo del otro lado.
Aparece un aviso pidiendo permiso para la carpeta de respaldo
Por seguridad, el navegador vuelve a pedir permiso para escribir en tu carpeta de respaldo en cada sesión nueva. Cuando veas el aviso, presiona Reconectar carpeta y concede el permiso. Es normal y no indica ninguna falla.
Tengo miedo de perder mi trabajo
La mejor protección es sencilla: exporta tu proyecto seguido y guarda ese archivo en un lugar seguro (por ejemplo, tu OneDrive). Con ese archivo puedes reconstruir todo, pase lo que pase.
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Dudas, comentarios y reportes
Apophenian está en fase piloto y tu experiencia ayuda a mejorarlo. Para cualquier duda, comentario o reporte de un problema, escribe a:
Al reportar un problema, indica qué vista usabas y qué esperabas que pasara. Una captura de pantalla ayuda mucho.